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24 junio, 2021

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Periódico Digital

A un año de que la pandemia del coronavirus haya trastocado la vida de 276,413 estudiantes del sistema público de enseñanza, el Departamento de Educación comenzará hoy la primera fase del reinicio de clases presenciales reconociendo que los estudiantes llegarán con rezagos académicos, estresores causados por la crisis salubrista y el impacto de haber dejado a los planteles escolares sin el cuidado necesario durante estos meses de encierro.

Son muchos los temores que han asediado este “fase de apertura” que comenzará Educación. Sin embargo, la designada secretaria, Elba Aponte Santos, afirmó que han dado un paso al frente “pensando principalmente en esa estructura y en ese impacto más directo que requerirían (los estudiantes), ya que esta pandemia los ha mantenido desde el hogar”.

Uno de los mayores impactos que destacó la designada secretaria en entrevista con Primera Hora lo fue el rezago de los estudiantes en la capacidad de expresión oral, la interacción social, la comprensión de la lectura, así como el seguir las instrucciones y las normas sociales de convivencia.

Para lidiar con muchos de estos problemas, Educación prepara planes futuros. Pero, de inmediato, se proyecta que unos 30,000 estudiantes de unas 115 escuelas a través de la Isla retornen a sus salones de clase, en un horario limitado a dos días en la semana por un periodo de tres a tres horas y media, desde el próximo 10 de marzo. El almuerzo será para llevar a los hogares.

Las escuelas seleccionadas en esta primera fase de apertura abrirán sus puertas hoy, lunes, para comenzar todos los preparativos conducentes a este reinicio de las clases presenciales. En esta semana y media, se concentrarían en completar todos los trámites requeridos por el Departamento de Salud para lograr la certificación que les permitiría recibir a los alumnos, dijo Aponte Santos.

“Las escuelas están abriendo para hacer el proceso de certificación y faltan unas escuelas que hay unos detalles que se están trabajando y van a entrar a la fase de certificación, porque la semana pasada fue que salió el documento del Departamento de Salud. Tienen que estar tomando unos talleres, como de Ley Hippa (Health Insurance Portability and Accountbaility Act), y lo que es el protocolo para los maestros”, expresó.

Los maestros también estarían a cargo de separar a sus estudiantes en dos grupos, designar los días a los que asistirían a clases presenciales y preparar su salón de clases.

Según el Manual del Maestro para el Reinicio de la Clases ante el COVID-19, en los educadores recaería gran parte de la labor para lograr que la escuela cumpla con las exigencias de Salud para evitar los contagios de coronavirus. Entre otras cosas, deberán preparar su salón de clases para recibir a los estudiantes de tal manera que se cumpla con los requisitos de crear una distancia física entre cada persona. Para lograrlo, deberá colocar los pupitres o mesas a seis pies de distancia, marcar cómo será el transitar en el aula, colocar dos áreas de desinfección de manos, una de las cuales estaría en su escritorio, así como identificar la “zona de maestros”, en la cual nadie debe rebasar para evitar que se incumpla con el distanciamiento físico.

Con estos preparativos, Educación buscaría crear ese ambiente seguro que se debe establecer para que los estudiantes regresen a clases y superen muchos de los efectos que la pandemia les ha causado.

“Esta pandemia ha marcado la vida de todos, de cómo nos relacionamos, de cómo interactuamos, de cómo hacemos las cosas y yo creo que ha marcado esta parte social y emocional, de poder interactuar de una forma más libre y sin unas condiciones. Así que en esa parte es un área que queremos trabajar con los niños. Entendemos que el impacto de tanto tiempo de no tener esa estructura de las escuelas, que es tan necesaria, pues a nivel emocional ha afectado a muchos de los niños, educadores y familia”, sostuvo Aponte Santos.

Una vez los niños regresen a clases, se les exigirá el uso de la mascarilla identificada con el nombre. Se les recomienda que lleven agua y que no usen loncheras. Se informó que las meriendas las guarden en bolsas plásticas y que el tiempo para merendar se dé al aire libre. También deben llevar todos los materiales para uso individual.

“Muchos contratiempos”

La funcionaria aceptó que, a través del año que transcurrió en esta pandemia, Educación enfrentó “muchos contratiempos” por no estar preparados con tecnología ni recursos para brindar la educación a distancia en un momento en que de una forma abrupta llegó el cierre del país. Por ello, entiende que uno de los más grandes efectos fue el impacto a la respuesta académica que le dieron a los estudiantes. La consecuencia ahora se traduce en un rezago educativo que Educación busca medir.

“Nosotros estamos encaminados a hacer una pruebita del grado anterior para ver cómo están esos niños en el nivel académico”, comentó, al no poder indicar la fecha en que se daría.

Enfocados en lograr reencaminar la educación, Aponte Santos indicó que han logrado un convenio con la Universidad de Puerto Rico para dar tutorías a los estudiantes. El programa es virtual.

Anticipó que realizarán campamentos de verano y están buscando convenios educativos con los alcaldes, “hasta sabatinos, si es necesario para ganar tiempo”, para lograr reforzar todo lo perdido por los estudiantes.

Para lidiar con el aspecto emocional, cada escuela cuenta ya con sicólogos contratados. Pero, Educación solicitó en su manual a los padres que estén muy pendientes a los cambios de comportamiento y las señales de estrés para que puedan ocurrir las intervenciones.

Por otro lado, Aponte Santos reveló que Educación y Edificios Públicos han impactado, hasta el momento, 166 escuelas. Aceptó que los planteles fueron abandonados en los pasados meses pandémicos.

“Para mí no hay excusas… El abandono en que nos encontramos las escuelas, pues, para mí es inaceptable. El acondicionamiento de los patios, la radiografía que hicimos inicial en enero, era con patios hasta arriba”, expresó.

Indicó que la pronta contratación de un síndico para Educación haría llegar mucho del dinero federal asignado para mejorar las escuelas.