El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, que es demócrata, dijo creer que incluso los negacionistas más convencidos del COVID-19 adoptarían un tono más conciliador cuando asumieran la derrota electoral de Trump.

“Creo que la presión política de negar el COVID ha desaparecido”, dijo el domingo en el programa “This Week” de ABC. “Creo que ahora verán a científicos hablar sin cortapisas. Y creo que las cifras van a subir, y los estadounidenses entenderán lo grave que es”.

Hay límites legales a lo que puede hacer el presidente electo antes de asumir el cargo oficialmente, pero él y su equipo de transición deben empezar a preparar el trabajo de inmediato, indicó la doctora Leana Wen, profesora de salud pública en la Universidad George Washington y excomisaria de salud de Baltimore.

Establecer un cierto consenso con los gobiernos estatales sobre una gestión nacional, incluida una orden nacional sobre el empleo de mascarillas, debería ser prioritario, afirmó. La oposición al uso de mascarillas sigue siendo un asunto espinoso, especialmente en algunos de los estados más afectados del país.

“Cada estado actúa de forma bastante autónoma sobre sus medidas, y ya hemos visto cómo ha resultado eso”, dijo Ko, el experto de Yale. “Esta enfermedad necesita respuestas nacionales y globales”.