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18 mayo, 2021

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Cómo es la serie de Menudo Súbete a mi moto: explotación infantil y otras oscuridades

La ficción de Amazon, de 15 capítulos, genera lo que disparó el documental de Netflix sobre Parchís: ¿Qué macabras cuestiones había detrás del negocio de la inocencia?

Menudo y Parchís eran el «sonajero» que distraía al público de algo más complejo, la cara inocente detrás de un monstruo: un sistema de explotación de niños y de derechos vulnerados. Lo denunciaban los integrantes de la agrupación española en el documental de Netflix el año pasado. Lo muestra ahora, con cierto tono edulcorado, la serie de Amazon, Súbete a mi moto. 

Si la serie de Luis Miguel tuvo su Luisito Rey, aquí también hay un intento de villano, pero bajo un envoltorio más suave y confuso. Edgardo nos desconcierta, nos genera una gran duda sobre un ser de complejidad psicológica al que vamos descubriendo por capas.

Súbete a mi moto, la serie de Amazon sobre Menudo.

Súbete a mi moto, la serie de Amazon sobre Menudo.

El punto de vista de quién narra genera el conflicto entre esta ficción y lo que los verdaderos protagonistas denuncian. Desde hace semanas varios ex Menudo salen al cruce con angustia y enojo: “Me dieron ganas de vomitar”, lanzó René Farrait, uno de los integrantes del quinteto original.

«​Es una comedia muy lejos de la realidad. Y no es, justamente, más lo bueno que lo malo”, sumó Farrait antes de que Jonathan Montenegro, que renunció al grupo en 1991 “por maltrato psicológico, verbal y emocional”, arrojara otro explosivo verbal: “Tengo entendido que hubo nueve integrantes abusados”.

Con una buena reconstrucción de los ’70 y ’80 (aunque con molestas pelucas impuestas a los pequeños actores), la historia –titulada como el gran hit- nos sumerge en un hombre obsesionado por regentear grupos y hacerlos sonar en el globo. Intenta con Aqua Marina, un cuarteto conformado por dos mujeres y dos hombres, pero enseguida pone su brújula en una banda solo de varones. En principio reúne a tres de sus primos segundos: Ricky, Carlos y Óscar Meléndez Sauri y agrega a dos chicos que llegan desde afuera de su clan.

"Súbete a mi moto", la serie de Amazon sobre Menudo

«Súbete a mi moto», la serie de Amazon sobre Menudo

Ese personaje central desencaja. En el cuento intenta salvar su honor, pero nos muestra cuestiones imperdonables. Lo vemos andar por la vida sin otra motivación que la de rodearse de niños y sustituirlos cuando la infancia llega a su fin. Se nos presenta antes y vemos, como manager principiante y como entrevistado de una bloguera, repasando esa obsesión y contestando a las teorías más macabras. Los actores a cargo, Yamil Ureña en el rol joven y Braulio Castillo (ya jubilado).

“¿Sabes que estás creciendo?”, le pregunta el manager a uno de los niños. “Trato de evitarlo”, responde el chico, como pidiendo perdón. Diálogos de este estilo abundan en esa intención de subrayar que el negocio disparado en la isla (“una isla a la pocos podían identificar dónde se situaba”, dice Edgardo en el presente) estaba basado en la candidez. Casi 40 integrantes tuvo el grupo hasta su segunda y última etapa, 2009.

Dentro del combo pop-construcción de estrellas-fiebre latinoamericana se plantea una subhistoria, la de una ex fan ya madre, Renata (Rocío Verdejo), que intenta impedir que su hija ahonde en las oscuridades de ese grupo para que no descubra ese trauma adolescente ligado a la banda que la marcó.

"Súbete a mi moto", la serie de Amazon sobre Menudo.

«Súbete a mi moto», la serie de Amazon sobre Menudo.

La serie se pone intensa cuando corre de vista la música pegajosa para plantear viejas situaciones, como la vinculación con la droga, un hecho trágico en un show o la gran acusación que se hacía sobre los productores del grupo: intentar “despertar la sexualidad dormida en los pequeños fans a través de movimientos sensuales y el uso de pantalones elastizados”.

La estética vintage atrapa. El otro anzuelo es la expectativa que se genera por ver el ascenso de Ricky Martin –que no monopoliza la serie, recién irrumpe en 1984- encarnado por Ethan Schwartz y Felipe Albors. También aparece en escena la figura de José Luis Vega (“Joselo”, coreógrafo y director creativo del grupo, luego mano derecha de Ricky), a cargo de Sian Chiong.

Desde la prohibición del uso de ortodoncia hasta las Navidades fuera de casa, vamos viendo el modus operandi, el entramado del mecanismo perverso “necesario” para el éxito. También atentados contra el grupo y toda serie de peligros a los que un niño no debería estar expuesto.

Edgardo, el manager de Menudo (Yamil Ureña)

Edgardo, el manager de Menudo (Yamil Ureña)

Si el documental de Parchís sacó una venda a los ojos de los fans (los mismos protagonistas hablaban de la pequeña Yolanda “blanco” de empresarios que querían acercársele “con otros fines” o de Tino “objeto de deseo de madres que se le insinuaban”) esta ficción, de algún modo, también.

Más que un producto de profundidad narrativa, la serie –con varios diálogos de manual- se vuelve un gran disparador: ¿Cómo tantos padres entregaban con confianza a sus hijos a un negocio despiadado? ¿Quién controlaba a los adultos? ¿Qué perverso mensaje había encubierto en el baile de unos niños acusados de “despertar la genitalidad y el erotismo»? ¿Por qué un juego puede convertirse en una pesadilla?