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21 abril, 2021

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Dólar: las tres espadas que el Gobierno dice tener para defenderse de una devaluación

Mientras descartan un desdoblamiento, se apoyan en el superávit comercial y creen en un repunte mayor de las exportaciones.

El presidente Alberto Fernández junto al gabinete económico en Olivos.

Con el aumento de este jueves del dólar blue de 4 pesos, de $ 167 a $ 171 en algunas cuevas, y del contado con liquidación a $ 168, y la brecha con el dólar mayorista tocó los 120%.

La expectativa de que habrá una devaluación en algún momento, pese a que el dólar (el oficial) está en niveles competitivos, se contagia en el mercado. Esa idea hace que se frenen tomas de decisiones en la economía, como la liquidación de dólares de las exportaciones.

Fuentes de Casa Rosada aseguraron a Clarín que con la dinámica del comercio exterior esperada -con un saldo a favor en el balance comercial-, el horizonte despejado de fuerte vencimientos de deuda en dólares con privados para los próximos años tras el acuerdo con los bonistas (a la que esperan sumar lo que se debe al FMI) y con la cuenta de capital regulada, en algún punto se debe marcar un giro para que se empiece a reducir la brecha y haya un cambio de expectativas.

Y más allá de los números que circulan en el mercado, de cuántas son las reservas reales con las que cuenta el Banco Central, en Casa Rosada aseguran que aún quedan recursos en la entidad monetaria y que “el swap con China ni siquiera está activado todavía”. Este préstamo, de unos 130.000 millones de yuanes, implica unos US$ 18.700 millones.

Las definiciones oficiales se dan tras las declaraciones de Alberto Fernández, que ante los empresarios de coloquio de IDEA descartó una devaluación.

«Estamos enfrentando un problema por la falta de divisas que objetivamente heredamos y por una desconfianza que se crea porque se repiten cosas que objetivamente no son ciertas. Desde los que plantean que se viene una devaluación hasta que nos podemos quedar con los depósitos de la gente. Jamás haría semejante cosa», aseguró el presidente.

El reforzamiento del cepo, anunciado hace exactamente un mes, no logró el objetivo buscado: que se estabilice la brecha y, en algún momento, se empiece a reducir. La respuesta hasta fue en el sentido contrario: la diferencia entre el dólar oficial y los paralelos se amplió hasta llegar 120%, el máximo de los últimos tiempos.

Así, se tuvo que hacer foco aún más y poner en la mira otro objetivo más urgente: que dejen de drenar las reservas internacionales y, en el mejor de los casos, empezar a sumar divisas a las arcas del Banco Central.

En ese punto, creen que si bien es odioso el reforzamiento del cepo porque implica ir sumando a las regulaciones existentes otras nuevas (dentro de las que también ven que habrá que hacer algo con los importadores que apuran compras al exterior para cubrirse ante la temida devaluación), creen que la baja temporaria de las retenciones a las exportaciones del complejo sojero algún resultado dará pero creen que es temprano para sacar conclusiones.

Alberto Fernández había reconocido que hasta el momento la reducción de las retenciones no había causado el efecto esperado. Aún así, en el Gobierno ven esta medida como temporaria y no piensan extenderla.

A su vez, la opción del desdoblamiento cambiario, que fue evaluada por el Gobierno y aún es reclamada por algunos sectores, no creen que conduzca a un resultado feliz.

Y qué más allá de la discusión otra vez vigente, de a qué valor del dólar se fijan los precios, aseguran que estos lo hacen por el oficial. “Ya tuvimos la experiencia con el macrismo, que pensaban que no era así, y así saltó la inflación”, dijeron.