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9 marzo, 2021

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El Gobierno bloqueó a El Palomar para hacer vuelos de cabotaje

Una decisión del ORSNA establece que Ezeiza “es el único” aeropuerto habilitado en en AMBA. JetSmart debió cancelar todos los vuelos programados para este mes.

Trabajadores de Flybondi y JetSmart protestan a fines de agosto contra la decisión de cerrar El Palomar. Foto: Rafael Mario Quinteros

El Gobierno bloqueó la habilitación del aeropuerto de El Palomar para que sea utilizado en el retorno de los vuelos de cabotaje. Lo hizo a través del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), que establece en una resolución que el aeropuerto de Ezeiza «es el único donde se han adaptado medidas y procesos» para atender los nuevos protocolos sanitarios.

La decisión del ORSNA impacta en una disputa más de fondo: desde que comenzó la pandemia, el Poder Ejecutivo viene señalando su intención de cerrar El Palomar para los vuelos de pasajeros. Al principio, el vocero de esa decisión había sido el ministro de Transporte, Mario Meoni, con el argumento de que «no se justifica» tener tres aeropuertos en la región metropolitana, con la poca cantidad de vuelos que se espera durante la postpandemia. Más adelante, a medida que pasaban los meses y las aerolíneas seguían sin volar, Meoni revió su propia opinión. Pero entonces entraron a tallar otros jugadores con tanto o más poder de decisión dentro del sector aerocomercial.

La resolución del ORSNA de este viernes no está firmada por el presidente del organismo, Carlos Lugones Aignasse, quien proviene del espacio político del gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora. La firma la puso el vicepresidente del organismo, Fernando José Muriel, quien políticamente responde a La Cámpora, el sector del gobierno que también tiene a su cargo las riendas de Aerolíneas Argentinas a través del senador Mariano Recalde.

El Palomar se transformó en símbolo de la «revolución de los aviones» del gobierno de Macri, ya que allí no sólo operan las nuevas aerolíneas «low cost» que en los últimos dos años habían ganado una importante participación del mercado domésticoAdemás, consiguieron ser habilitadas para operar casi sin injerencia de los gremios aeronáuticos tradicionales. Las propias aerolíneas se prestan a sí mismas el servicio de rampas, sin depender de la empresa estatal Intercargo, cuyo personal está encuadrado en la Asociación del Personal Aeronáutico (APA). Las «low cost», además, tienen cada una su propio gremio por empresa.

La primera señal de que el Gobierno no aprobaba la continuidad de ese aeropuerto fue en abril, cuando el ORSNA hizo suyo un informe de la operadora privada Aeropuertos Argentina 2000 que aconsejaba su «cierre». Pero la presión que ejercieron las «low cost» y, según trascendió, no pocos gobernadores cuyas provincias se habían beneficiado con el movimiento generado por los vuelos, llevaron a que el ORSNA saliera a aclarar que iba a «revisar» la recomendación de cierre, convocando primero a «todos los actores» involucrados. 

Esas convocatorias finalmente nunca se realizaron, Pero durante las semanas siguientes, en mayo y junio, fue cuando el ministro Meoni se pronunció el contra de reabrir el aeropuerto.

Sin embargo, el ministro dijo haber cambiado su punto de vista a medida que se acercaba la fecha de reapertura de los vuelos de cabotaje. Este mes mantuvo una reunión con los tres intendentes que tienen jurisdicción en El Palomar (Tres de Febrero, Morón y Hurlingham), y según Meoni le dijo a la agencia Télam, en esa reunión les aseguró que la estación aérea continuaría estando «activa», con el propósito de resguardar las más de 1.000 fuentes de trabajo directas que se generan desde ese aeropuertoFuentes oficiales aseguraron que Meoni fue ajeno a la decisión que ahora tomó el Poder Ejecutivo.

La decisión del ORSNA apela a cuestiones sanitarias y técnicas, al afirmar que El Palomar no cumple los requisitos que requiere un «corredor sanitario seguro». Y concluye que «en el ámbito del AMBA, el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini de Ezeiza es el único donde se han adaptado medidas y procesos con el fin de atender la mentada demanda en condiciones de seguridad».

En los hechos, lo que la decisión logra es sacar de la cancha a las «low cost», obligándolas a mudar sus operaciones a Ezeiza para poder seguir operando, con el consecuente incremento de sus costos tanto en las operaciones como en las tarifas que la operadora AA2000 cobra en ese aeropuerto.

Luego de siete meses, el jueves retornaron los vuelos regulares de pasajeros, con cuatro despegues de Aerolíneas Argentinas desde la Terminal C de Ezeiza hacia el Interior. Pero al final de ese mismo día, JetSmart tuvo que cancelar su propio vuelo inaugural: el vuelo estaba programado para despegar el viernes por la mañana desde El Palomar hacia Mendoza.

Hubo una sorda disputa sobre los motivos de esa cancelación, ya que voceros de JetSmart aseguraron que la ANAC no les había respondido al pedido de autorización del vuelo. En cambio fuentes oficiales adujeron que el organismo que conduce Paola Tamburelli estaba «en proceso de autorizar» el vuelo solicitado por la «low cost» de capitales estadounidenses.

La nota del ORSNA es con fecha del viernes, luego del horario de aquel vuelo fallido, y consigna que se trata de una respuesta a una consulta de la propia ANAC. También el viernes, a última hora, la ANAC comunicó a JetSmart que le autorizaba los pedidos de vuelos, pero confirmó la decisión del Poder Ejecutivo: les comunicó que deben hacerlos desde Ezeiza.

“Lamentamos haber recibido esta comunicación tan sobre la fecha de los vuelos programados y trabajaremos para lograr que el impacto al pasajero sea el menor posible», dijo por su parte la empresa, a través de un comunicado en el cual señaló que por ese motivo «se deberán cancelar los vuelos programados para el mes de octubre».