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21 abril, 2021

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El gobierno de Santa Fe denunció penalmente a Rosario Central por incumplir los protocolos sanitarios

El Ministerio de Seguridad provincial pidió que se investigue la posibilidad de una “maniobra delictual” por el ingreso de un mayor número de personas a las permitidas en el partido contra Belgrano.

Ricardo Carloni, vicepresidente de Central, intentó justificar la decisión de permitir más gente en la cancha.

Cuando restan diez días para el regreso oficial del fútbol en Argentina, y parte de la atención está centrada en la aplicación de los protocolos sanitarios, Rosario Central fue denunciado penalmente este martes por “graves incumplimientos” en las normas dispuestas para garantizar la prevención y control de la circulación del Covid-19.

La presentación fue realizada por la Secretaría de Seguridad Pública, un área dependiente del Ministerio de Seguridad de Santa Fe, y apunta a pedir que se investiguen una serie de irregularidades detectadas durante la disputa del amistoso en el que Central superó por 2 a 0 a Belgrano de Córdoba, el 10 de octubre pasado, en el Gigante de Arroyito.

La denuncia plantea que en los protocolos acordados entre la Jefatura de Gabinete, la Asociación del Fútbol Argentino y el Ministerio de Salud para la realización de partidos amistosos se disponía, entre otras medidas, que cada delegación tenía permitido un máximo de 35 personas.

Ese número contempla a cuerpo técnico y médico, administrativos y dirigentes. Además, está habilitado un pequeño grupo extra que incluye a personal de seguridad privada, de mantenimiento, tareas organizativas, controles de UTEDyC y los periodistas y técnicos encargados de la televisación del encuentro.

En una reunión previa para la organización del amistoso se repasaron y convinieron las pautas dictadas por el Gobierno nacional y la AFA. Sin embargo, siempre de acuerdo a la denuncia formulada contra el club, Central presentó dos nóminas que incluían a un total de 269 y 283 personas autorizadas a ingresar en el estadio.

Denuncia penal contra Rosario Central

Por violar el protocolo sanitario


A las autoridades de seguridad les llamó la atención, entre otros rubros, la inclusión de un albañil y de un guardavidas, cuando la pileta del club se encuentra cerrada.

No fue la única inconsistencia. “Llamó la atención la presencia de muchas personas integrantes de la agrupación ‘Carnaval canalla’, grupo integrante de la barra brava del club anfitrión en las listas otorgadas por el CARC, a las cuales no se les permitió el ingreso”, se plantea en la denuncia penal.

En el escrito, presentado ante el Centro Territorial de Denuncias 1, en Rosario, se describe incluso el presunto diálogo que directivos de Central mantuvieron con personal de seguridad, intentando que se permitiera el ingreso de gente que no podía justificar su labor esencial para la organización y la disputa del encuentro amistoso ante Belgrano.

“Ricardo Carloni (vicepresidente primero) y Sergio Quiroga (intendente del estadio) intentaron defender su proceder manifestando ‘que la gente hace mucho que no ve fútbol’ y que se los ‘podía esconder en las plateas y que no los enfoque la televisión’. La sorpresa del personal policial y del Ministerio de Seguridad, como así también de los inspectores de la municipalidad no fue menor, debido a que se trataba de dirigentes de alto rango del club”, plantea la presentación ante la fiscalía.

El día del encuentro se reestructuró la lista presentada y de acuerdo a indicaciones de los directivos seguía habiendo 183 personas que eran esenciales para que el evento se realice. “Entre ellos 61 personas del plantel, cuando el máximo ordenado por AFA era de 35”, precisa la denuncia.

El equipo del Kily González jugaba un amistoso preparatorio en el Gigante de Arroyito. Foto: Juan José García

El equipo del Kily González jugaba un amistoso preparatorio en el Gigante de Arroyito. Foto: Juan José García

Como parte del operativo policial, que de acuerdo al personal municipal se inició tarde y permitió que ingresaran antes de que llegaran los agentes unas 180 personas, se detuvieron el día del partido a tres personas dentro del estadio y se retiraron a unas treinta de las plateas que no tenían ninguna función esencial que cumplir.

Roberto Llumá, subsecretario de Seguridad Preventiva, plantea en la presentación la posibilidad de que se haya consumado “una maniobra delictual y de violación de medidas para evitar la propagación de la pandemia”.

“Las conductas desplegadas por ciertos directivos, mencionados en la presente denuncia, como de las personas que ingresaron o intentaron ingresar sin ser esenciales, configuran los delitos tipificados en el artículo 205 y 239 del código penal”, indica la denuncia.

El 205 prevé penas de seis meses a dos años de prisión para quien viole las medidas adoptadas para impedir la introducción o propagación de la pandemia y el 239 de quince días a un año para el que resista o desobedezca a un funcionario público ante el requerimiento de una obligación legal.