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30 julio, 2021

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El gobierno nacional destacó el alto acatamiento de las medidas restrictivas que entraron en vigencia el viernes para mitigar la expansión de la segunda ola de coronavirus en el país; entre ellas la prohibición de circular entre las 20 y las 6, y apuesta a que el estricto cumplimiento de las disposiciones en las próximas dos semanas ayude a estabilizar la curva y bajar el crecimiento exponencial de casos registrados en los últimos días.

«El viernes el acatamiento fue muy alto. La inmensa mayoría de la gente percibe la dimensión del problema. Advierte que se expone estando en lugares donde hay mucha aglomeración de personas. Yo agradezco a todos y a todas que me ayuden en este momento minimizando la circulación y los encuentros sociales», dijo Fernández en una entrevista con el sitio Data Clave.

Medidas que no podían esperar

Desde el viernes, rige en el AMBA la prohibición de circular entre las 20 y las 6 de cada día, con excepción de los trabajadores esenciales, en tanto que los locales gastronómicos deben cerrar sus puertas a las 19 y luego podrán continuar con la modalidad ‘take away’.

Durante un período de 15 días, y para intentar mitigar la propagación de los contagios, también están cerrados los centros comerciales y shoppings, y suspendidas las actividades deportivas, recreativas, sociales, culturales y religiosas en lugares cerrados.

Las medidas comenzaron a aplicarse el viernes, tras una semana que marcó hasta el momento el récord histórico de casos diarios de coronavirus, como así también un progresivo aumento del voltaje político de confrontación.

El Presidente entendió que no se podía «esperar más» para tomar nuevas medidas, luego de sentirse «decepcionado» por la ambivalencia del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

El viernes, durante una conferencia de prensa realizada en la Quinta de Olivos, el Presidente brindó pistas sobre el proceso que lo llevó a decidirse por la profundización de las acciones para mitigar la circulación viral y que encuentran un fundamento epidemiológico y también uno político.

El pasado 3 de abril, Fernández y Rodríguez Larreta habían mantenido una conversación telefónica en la que ambos habían coincidido en trabajar «coordinadamente» con la Provincia de Buenos Aires para frenar la suba de casos pero, tan sólo días más tarde, el jefe de Gobierno firmó un documento junto a otros dirigentes de Juntos por el Cambio en el que cuestionaba «restricciones excesivas y mal calibradas» del Gobierno nacional.