Esta última semana será inevitable que los ánimos se vayan exacerbando, sobre todo entre aquellos más cercanos al proceso político. Ahí deben los candidatos ayudar a evitar que las pasiones no se desenfrenen. Hasta ahora, parece que así está ocurriendo, pues no he leído ni visto actos de violencia en ninguna parte. Así deben continuar las cosas, en paz y respeto.Que el próximo martes sea uno donde prevalezca la democracia. Que la familia puertorriqueña pueda acudir con tranquilidad a los centros de votación, se cuenten todos los votos y al final, hagamos un compromiso de colaboración con quienes salgan electos. Puerto Rico nos va a necesitar a todos.