“En el caso nuestro hemos recibido una presentación por parte de ambas farmacéuticas y en el caso de Pfizer tuvimos un acceso directo para aclarar dudas. Entre las cosas buenas que han surgido es que en el caso de Moderna las temperaturas de los empaques para el transporte no son ultrafrías como en el caso de Pfizer. Además, las de Moderna pueden llegar en empaques más pequeños de hasta 100 dosis”, destacó Cardona.

Primera Hora destacó recientemente que el gran reto del gobierno de Puerto Rico será garantizar una logística de almacenamiento de las vacunas de Pfizer, las cuales requieren una temperatura de -75 grados. En Puerto Rico, aunque los centros de investigación de universidades tienen estas neveras, las mismas están ocupadas con proyectos de laboratorio. El tiempo de congelación se puede alargar por hasta 10 días adicionales con hielo seco, dijo Cardona que le explicaron los portavoces de la empresa.

“Fuimos a un centro que tienen un freezer que reúne los requisitos de este tipo de temperatura ultrafría pero lo están utilizando con otras cosas y estas vacunas no se pueden ubicar con otros productos. Hoy (ayer) se iba a visitar otro ‘vendor’ que tiene entre cuatro a cinco freezers para ver si son una opción. El detalle no lo tengo todavía”, sostuvo Cardona al recordar que en el caso de Moderna se requiere mantener refrigeradas las vacunas pero a una temperatura de -20 grados lo que es compatible con equipos existentes y disponibles en la isla.

“De otra parte, la gente de Pfizer nos explicó y enseñó la caja en la que llegarían las vacunas que, una vez salgan de la fábrica en Michinga, se transportarán directamente al proveedor donde se va a poner el producto y eso nos facilita muchísimo las cosas porque no tenemos que correr con ese andamiaje… en el caso de Puerto Rico, los hospitales son proveedores y recibirán las vacunas para sus plantillas. En el caso de los hogares de ancianos, las farmacias cadenas seleccionadas, establecerán unos itinerarios para visitar las residencias. Estas farmacias son proveedores y son responsables de mantener la cadena de frío del producto”, indicó.

Ambas vacunas requieren dos dosis para tener efectividad. En el caso de Pfizer es con un intervalo de 21 días y en el de Moderna es con un intervalo de 28 días.

La primera fase de vacunas se le aplicará a los profesionales de la salud, a los primeros respondedores o trabajadores de infraestructura crítica y a personas mayores de 65 años o aquellos pacientes vulnerables con condiciones crónicas.