El doctor Mark Rupp, profesor y jefe de enfermedades infecciosas en el Centro Médico de la Universidad de Nebraska en Omaha, dijo que el efecto del feriado casi seguramente será una versión magnificada de las cifras de fines de semana. El feriado del jueves va a exacerbar las discrepancias en los números durante el fin de semana largado por el Día de Acción de Gracias, reduciendo engañosamente las cifras reportadas por cuatro y cinco días antes de dispararse, una vez que los resultados de pruebas tengan los niveles normales.

La Universidad Johns Hopkins reportó un alza a más de 2 millones de pruebas unos pocos días antes de Acción de Gracias, cuando la gente se preparaba para viajar, pero esa cifra cayó a menos de 1.2 millones de pruebas el Día de Acción de Gracias. Esa última cifra, así como los números de casos positivos, que habían caído por una tercera parte el viernes, pudieran ser ajustados a medida en que se conozcan más resultados.

Los expertos temen cómo pudiera interpretar la gente la situación tras el fin de semana largo, especialmente si pasan varias semanas antes de que los efectos de la exposición al virus durante el feriado se reflejen en los datos.