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21 abril, 2021

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Fenómeno de la cuarentena: ¿por qué gustan tanto los realities de cocina?

Primero fue “Bake Off”, luego “El gran premio de la cocina” y ahora “MasterChef Celebrity”: la fórmula de los participantes preparando platos contrarreloj y frente a un jurado no falla. El rating les da la razón.

MasterChef Celebrity: El reality de cocina que arrasa con el rating. Va de lunes a jueves a las 22.30, por Telefe. Y los domingos tiene gala de eliminación.

Y la yapa del fenómeno culinario en televisión abierta pasa por Cocineros argentinos, uno de los programas más vistos de la Televisión Pública.

El furor por la cocina se completa con otros dos ciclos de la grilla, que ocupan las mañanas televisivas: Las recetas de Morfi, en Telefe, y Qué mañana, por Elnueve.

¿Qué hay detrás de las ollas, las preparaciones y las recetas que atrapan tanto? Con estilos muy diferentes, cada programa tiene un público completamente fiel que, en tiempos de cuarentena, suma.

Por un lado, los realities como Bake OffMasterChef Celebrity y El Gran Premio de la Cocina se impusieron a fuerza de competencia, personajes pintorescos y situaciones coloridas.

MasterChef Celebrity, lo más visto de este tiempo.

MasterChef Celebrity, lo más visto de este tiempo.

El hecho de que sean concursos le agrega una cuota extra de adrenalina, con el sube y baja de los favoritos, los roces entre participantes (más explícitos o más solapados)

Los jurados son otro punto fuerte de estos ciclos. Nombres reconocidos de la gastronomía argentina, muchos de ellos supieron agregarle un condimento necesario a su rol como para destacarse en el universo televisivo.

Más simpáticos o más malvados, en MasterChef Celebrity juegan con ese plus Germán MartiteguiDonato De Santis y Damián Betular. El primero, claramente, sacó patente de villano televisivo en poco tiempo.
En el Gran Premio de la Cocina, ese papel lo interpreta Christian Petersen, que comparte jurado con Felicitas Pizarro y Mauricio Asta.

Chiqui se quebró cuando le dijeron que tenia que preparar una torta.
El programa que conducen todas las tardes Carina Zampini y Juan Marconi va por su novena temporada y diariamente se ubica entre los tres más vistos del canal.

Hace cuatro meses, el reality de repostería Bake Off, acaparó el rating durante todas sus emisiones en pleno otoño/invierno atravesado por la pandemia.

Samanta Casais, consagrada originalmente como ganadora (el ciclo fue grabado el año pasado), fue descalificada y finalmente el campeón pasó a ser Damián Basile.

Christian Petersen, Carina Zampini, Juan Marconi y Felicitas Pizarro, el equipo de "El gran premio de la cocina".

Christian Petersen, Carina Zampini, Juan Marconi y Felicitas Pizarro, el equipo de «El gran premio de la cocina».

El supuesto profesionalismo de Casais en el rubro por el cual fue descalificada se convirtió casi en debate nacional, en los medios y en las redes sociales.

Por otro lado, a los ciclos gastronómicos sin formato de concurso también les va muy bien. Cocineros argentinos, con su bajo perfil, se mantiene firme desde hace nada menos que doce años, en la pantalla de la TV Pública gracias a las buenas propuestas y al estilo ágil y distendido que le imprimen sus conductores, Ximena Sáenz, Juan Braceli, Juan Ferrara y Lucho García.

Las recetas de Morfi, con el cocinero Santiago Giorgini (el mismo que realiza los platos en La peña de Morfi, los domingos) y ¡Qué mañana!, con otro veterano de la pantalla chica, Ariel Rodríguez Palacios, ya tienen cientos de recetas preparadas en cámara.

Christophe Krywonis, uno de los jurados de Bake Off 2020 junto a Damián Basile, el ganador de la edición.

Christophe Krywonis, uno de los jurados de Bake Off 2020 junto a Damián Basile, el ganador de la edición.

Tal vez, el hecho de que en cuarentena hubiera canilla libre de recetas caseras en redes y whatsapp, sumado a que buena parte canalizó la ansiedad a través de los gastronómico, potenció el fanatismo por los programas culinarios. La pantalla de la tele se vuelve como la vidriera de una confitería llena de exquisiteces o como los puestos de un mercado, donde poder perderse entre colores, aromas y sabores. Un estímulo para los sentidos.

Por otra parte, casi todo el mundo cocina o al menos, lo intenta. O sea, que cualquiera podría identificarse con esos participantes, famosos o no, que cambiaron las hornallas de la casa por las de un estudio de televisión.

Los resultados y cómo se llega a eso son casi anecdóticos. Todos, sepamos o no cocinar, sentimos que podemos opinar sobre si un plato está bien hecho o no. Al menos a simple vista. Después vienen las opiniones de los expertos.

Cocineros argentinos. El ciclo lleva 12 años al aire, por la TV Pública. Foto: (Juan Manuel Foglia)

Cocineros argentinos. El ciclo lleva 12 años al aire, por la TV Pública. Foto: (Juan Manuel Foglia)

Si nos remontamos a los inicios de la tele, el primer programa que rompió el hielo en el recién inaugurado Canal 13 fue Buenas tardes, mucho gusto, en octubre de 1960.

Desde esa pantalla en blanco y negro, una Doña Petrona C. de Gandulfo enseñaba a preparar los mejores platos de la época. Sesenta años después, la televisión está repleta de ollas, sartenes, batidores y miles de platos de comida.