Aseguró que el nuevo decreto estaría acompañado por un plan de acción como resultado de un año de trabajo en el cual “llevaron a cabo múltiples reuniones” con diferentes sectores de la población que representan a la diversidad de las mujeres en Puerto Rico.

“La violencia contra la mujer es un problema social que atenta en contra de la dignidad, derechos humanos e integridad de todas las mujeres; niñas, adolescentes, mujeres de edad avanzada y todas en su diversidad. Es nuestra misión el hacer todo lo que esté en nuestro poder para implementar de manera clara las medidas para erradicar la misma«, expresó la gobernadora en ese momento.

«Reconocemos que la violencia no distingue sexo, raza, color, orientación sexual, condición social, económica y religión. Sin embargo, el año pasado, el 70% de las incidencias en los casos de violencia doméstica en Puerto Rico fueron hacia las mujeres. Atajaremos el abuso, la desigualdad y la impunidad. ¡No más! Es responsabilidad de todos y un esfuerzo colectivo de país”, aseguró.