Pero tras décadas de una reducción lenta pero continua en asistencia, la mayoría cree que los cines tendrán que innovar de otra manera y no sólo subir los precios.

“El panorama es bastante apremiante en términos de ser un gran exhibidor de cine”, dijo Jeff Bock, analista principal de taquilla para Exhibitor Relations. Se imagina que las ventanas reducidas significarán que menos películas, incluídas las de Marvel, podrán llegar a recaudar 1.000 millones de dólares en la taquilla mundial. También piensa que algunos estudios, como Disney, operarán sus propios cines como “miniparques temáticos” con mercancía relacionada a la venta en el vestíbulo.

Mientras tanto, los cines esperan un muy necesario paquete de ayuda del Congreso. Con el virus resurgiendo, cerca de 40% de los cines estadounidenses están abiertos; en Nueva York y Los Ángeles han estado cerrados desde marzo. Las cadenas han solicitado préstamos para mantenerse a flote y evitar ir a la bancarrota. Cineworld, propietaria de Regal Cinemas (que están totalmente cerrados en la actualidad), anunció el lunes un acuerdo por 450 millones de dólares en un préstamo de rescate.

Esta será una temporada navideña muy diferente — por lo general la más lucrativa en los cines— para la industria cinematográfica. Qué tan diferente será el 2021 y los años por venir es un misterio, aunque algunas cosas nunca cambian.

“Si vas a estar en este negocio, no importa lo que hagas o dónde se exhiba, sea streaming o en cines, tendrás éxitos y fracasos”, dijo Guber. “La idea es tener más éxitos que fracasos”.