No sé ustedes, pero a mi fue fácil encontrar similitudes entre el presidente de los Estados Unidos, los gobernantes de la Isla y muchos programas de televisión donde la burla es motivo de provocar la risa, donde la violencia se expresa como lenguaje cotidiano y aceptado. Abrir el Facebook, escuchar conversaciones cotidianas y claro, oírnos a nosotros mismos podría ser muy revelador. Es posible que nos expresemos con la misma rabia, la misma frustración, y la misma arrogancia. Con sólo un momento en que lo sintamos, ahí está la semilla y es lo que nos merecemos atender. ¿Queremos nuevos mandatarios? Revisemos nuestras consciencias, nuestras carencias y nuestras fortalezas. ¡Nos toca crecer a todos, todos los días!

Quiere decir, elegimos lo que de algún modo somos. Entonces miremos bien, cuáles son las cualidades que tenemos en nosotros que queremos ver en quien dirija el país, cuáles son las debilidades que podríamos aceptar mientras se fortalecen, cuáles son las fortalezas que son indispensables para tal responsabilidad. ¿Las ponemos en acción nosotros en nuestro día a día o pretendemos que las posea sólo quienes son elegidos?

Son tiempos que nos obligan a observar los asuntos, alejados de la superficialidad que nos separa. Profundicemos con sensatez para elegir. Este martes, nos guste o no, de algún modo ganará nuestra consciencia.

Sugerencias:

1. Medita con suavidad y honestidad en lo que haces que quisieras transformar.

2. Estudia sin pasión y sin juicio a cada candidato.

3. Confía en el proceso aunque no te guste el resultado.

4. Celebra haber hecho un esfuerzo genuino para elegir sensatamente.

5. Da lo mejor de ti.