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26 febrero, 2021

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Mariana Carrizo, un «streaming» para las almas y transformación: Ahora soy otra persona

En este 2020, la vida de Mariana Carrizo tuvo una rotunda transformación. Y este cambio no sólo tiene que ver con la pandemia del Covid-19, que llegó para modificar todos los aspectos de nuestras vidas. La entrañable coplera salteña atravesó un complejo problema de salud que comenzó a fines de enero y que le llevó varios meses de recuperación.

«Se ve que todavía no era mi hora», plantea con la picardía que la caracteriza en la previa de lo que será su primer concierto por streaming oficial, este viernes desde las 22 a través de la plataforma paseshow.com.ar, en la que también se consiguen las entradas. 

«Concierto para mis almas» se titula la presentación en vivo que Carrizo ofrecerá desde una antigua casa de adobe en Salta, especialmente ambientada para la ocasión, con una puesta escenográfica y una narrativa emparentada con el cine. Además, será el festejo ideal de su cumpleaños número 41, celebrado este jueves.

«Este concierto surgió de un sueño que tuve con mis ancestras», comienza contando la cantante. Luego se explaya: «Yo estaba sentada en una mesa junto a mis abuelas mirando una pantalla gigante donde yo cantaba, que justamente era un streaming grabado. ‘Este es un mensaje’, me dije. Justo vino la celebración del Día de Almas que se hace aquí en el norte argentino, cuando preparamos una mesa con ofrendas de comida y bebida que más les gustaban a los familiares que ya no están en este mundo. Así como el Día de Muertos en México, que también se celebra en muchos lugares de Latinoamérica».

Claro que el Día de Almas de este año fue absolutamente especial. «Perdí muchos seres queridos en este tiempo y esa sensación de la no despedida por la soledad en que partieron fue muy tremenda. Eso a mí me impactó mucho, me quedó un nudo en la garganta, una angustia. Entonces decidí transformarlo en arte, que en definitva es una expresión del alma. Y encima es mi cumpleaños: el mejor regalo es pasarlo con mi familia artística y que el público me obsequie la compra de una entrada», expresa con dolor y un poco de humor.

–Para vos sin dudas fueron y siguen siendo tiempos muy complejos. ¿Cómo te atravesó esta pandemia y en qué pudiste poner la energía? Seguramente tenías muchos planes que no pudieron concretarse.

–Yo soy muy andariega, me gusta andar los caminos. Así que al principio estuvo difícil estar en la casa. Luego lo fui disfrutando. Igualmente, un poco que me adelanté a la pandemia porque tuve un problema de salud bastante grave a fines de enero. Estuve varios meses para recuperarme y quedar de este lado del colador. Encima en estos días me picó un alacrán venenoso… Pero sigo vivita y coleando. Ahora tengo veneno; cuidado, hombres (risas).

–¿Te llegaron muchos replanteos por todo esto? ¿Qué perspectivas tenés para lo que viene?

–Ahora recién estoy empezando a dar pasitos y a destapar la olla que quedó en stand by desde entonces. Ya está en marcha un par de proyectos muy buenos, pero voy con tranquilidad. En julio me surgieron propuestas para ir a Europa, por ejemplo, pero yo estaba viendo si vivía o no (risas). Quedaron muchas cosas pendientes y todo entró en una reprogramación fantasma. Porque la realidad es que no sabemos nada del año que viene. Así estamos más que nunca en el presente inmediato. Eso sí, estuve leyendo y estudiando mucho. De todo un poco. El aprendizaje que me llevé de esta situación es que uno tiene que ir despacio y prestando atención a lo que te dice el cuerpo, que es el envase del espíritu. Uno a veces se olvida y le mete como si fuese un robot y no es tan así. Tuve que parar y recalcular, ahora soy otra persona. Todavía estoy redescubriendo a esta nueva Mariana Carrizo, coplera de Salta.

–A pesar de todo, estuviste bastante activa en las redes. ¿Qué te atrae y qué te falta?

–La tecnología nos deja a algunos más cerca y a otros más lejos. En estos días me crucé con gente a la que le conté del streaming y me miraba con una cara como diciendo «de qué me estás hablando». No saben ni cómo ir a comprar una entrada. Ellos y ellas quedan excluidos. Así de duro. Con las redes en general creo que me llevo bastante bien. Mientras vos las uses para lo que necesites, no hay problema. Para tontear no me gusta. Dentro de mi languidez estuve bastante activa en mi Instagram. Estuve como tres días grabando videos para el Día de la tradición, ja. También me gusta salir en los vivos imprevistos y ver quién se suma. Me cuesta poner los horarios, porque tengo el cabello largo y a veces no termino de arreglarme. Cuando termino, aparezco. Por ahora es la única ventanita que tenemos para encontrarnos. Igual, extraño los encuentros cara a cara. Esta distancia duele mucho.

Mariana Carrizo presenta este viernes su primer «streaming» en vivo. Foto: prensa Mariana Carrizo.