¿Cuáles son los próximos pasos?

El Observatorio de Arecibo ha servido durante 57 años como un recurso de clase mundial para la investigación de radioastronomía, planetarios, sistemas solares y geoespacios. El lugar llegó a ser pieza clave para descubrimiento y premios Nobel.

En estos momentos, la administración se encuentra realizando un análisis estructural completo de las instalaciones para saber, junto a un grupo de ingeniería forense, por qué finalmente cayó la plataforma. Así como el intento de estabilizar las estructuras.

“Además, asegurarnos que no haya ningún impacto ambiental negativo de algún aceite que estuviera en el domo que quizás hubiera podido caer. Tenemos compañía de ingeniería ambiental ya aquí que van a estar accesando a la facilidad tan pronto sea seguro”, explicó el director.

Entre los contaminantes que pudieran afectar el área se encuentran bloques de plomo y aceites que pudieran haber dentro de los transmisores u otros equipos que se encontraban en el domo.

Posteriormente, se pasará a la etapa de remoción de escombros, para la cual aún no tienen una cotización.

“Todas esas otras capacidades se mantienen operando igual que han estado operando en los últimos meses. Lo único que no está operando es el telescopio de 305 metros, el resto de las capacidades se mantienen y siguen operando”, aseguró Córdoba.

“Estamos bien tristes”

Por otro lado, Carlos Padín, de la Universidad Ana G. Méndez, uno de los administradores del Observatorio, lamentó el colapso del radiotelescopio.

“Estamos bien tristes con esta noticia, pero es un evento que sabemos que no se puede controlar. El componente de educación ya lo estamos haciendo cien por ciento virtual”, dijo.

Por su parte, Vázquez se mostró acongojado por la pérdida para la comunidad científica internacional.

“Sabíamos que iba a pasar, pero no es lo mismo llamarlo que verlo venir. Cuando vimos eso fue una gran tristeza ver ese telescopio cayendo frente a nuestros ojos”, lamentó.

Además, resaltó sus vivencias en la institución científica y con los expertos internacionales con los que tuvo la oportunidad de laborar.

“He pasado toda mi vida aquí en el Observatorio de Arecibo, gran parte de mi vida aquí. He trabajado 43 años aquí y he colaborado con muchos científicos, muchos proyectos importantísimos tales como el que ganó el Premio Nobel, fui parte de ese estudio. Agraciadamente también se descubrió un asteroide y el científico lo nombro a nombre mío: 21500 Vázquez. Son cosas así personales, logros. Para el mundo de la ciencia fue grandioso no había otro como el Observatorio de Arecibo”, aseguró.