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24 junio, 2021

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Stephen Curry volvió a ser el rey del triple.

Atlanta. Stephen Curry se abrió camino hacia otro título de triples y Domantas Sabonis se aseguró de que el reto de habilidades del Juego de Estrellas de la NBA todavía perteneciera a los grandes.

Luego, Anfernee Simons, de Portland selló su último donqueo ganador con un beso. Bueno, casi.

Curry, la superestrella de los Warriors de Golden State, brindó un espectacular adelanto de su séptima aparición en el Juego de Estrellas cuando coló su último triple para vencer a Mike Conley de Utah por el título el domingo. Curry también ganó el concurso de tiros de tres puntos en 2015.

Conley tenía la ventaja con 27 puntos antes de que Curry tuviese el último turno del evento. Curry consiguió 26 puntos antes de anotar su último tiro desde la esquina para finalizar con 28 puntos y la victoria.

“Pude escuchar la temperatura subir un poco”, dijo Curry sobre la reacción de la pequeña multitud que fue permitida en State Farm Arena.

“Fue una competencia increíble”, dijo Curry. “Me alegro de haberlo hecho”.

Después de llegar en segundo puesto frente al ganador del ‘Skills Challenge’ de 2020, Bam Adebayo, de Miami, Sabonis, de Indiana, regresó para ganar el título.

Sabonis, de 6′11″, no falló un pase o un tiro de tres en las victorias por eliminación sobre Julius Randle, de los Knicks de Nueva York, y Luka Doncic, de Dallas, en la prueba de pases, manejo de balón y habilidad de tiro. Doncic se quedó atrás al fallar en sus dos primeras pruebas de precisión en los pases.

Sabonis venció a Nikola Vucevic, de 7′0″ y de Orlando en el enfrentamiento de hombres grandes por el título de habilidades. Cada uno falló dos tiros de tres puntos antes de que Sabonis colara su tercer intento y luego cerrara su puño en señal de victoria.

“Fue divertido”, dijo Sabonis. “Quería salir y asegurarme de lograrlo esta vez”.

Curry tuvo 31 puntos en la primera ronda para liderar la competencia. También avanzaron Jayson Tatum, con 25 puntos, y Conley, con 28.

Tatum abrió la ronda final con 17 puntos y solo hizo un tiro desde el ‘money ball rack’. Conley casi duplicó su total de primera ronda y parecía que sería suficiente hasta que Curry solidificó su reputación como uno de los mejores tiradores en la historia de la NBA.

Simons mostró su capacidad de salto y creatividad para vencer a Obi Toppin, de Nueva York, y Cassius Stanley, de Indiana, en el concurso de donqueos de dos rondas que comenzó con una espectacular hundida de Stanley que recibió una puntuación sorprendentemente baja.

Simons, de 6′3″, se disparó, casi besando el aro, en un poderoso donqueo con la derecha para vencer a Toppin en la final. Simons frunció los labios como si besara el borde, aunque estaba a unos centímetros de distancia.

“Traté de acercarme lo suficiente para que, obviamente, no me golpeara la cabeza con el aro con demasiada fuerza”, dijo Simons, antes de reconocer que “realmente nunca besé el aro” en la práctica.

“Tenía que comprometerme”, dijo Simons.

Simons también rindió homenaje a una ex estrella al usar la camiseta de Tracy McGrady en un intento en el que obtuvo puntuación de 49 para ganar su lugar en la final.

“Él era mi héroe cuando era chico, así que también quería honrarlo”, dijo Simons.

El concurso fue juzgado por cinco ex campeones de donqueos: el miembro del Salón de la Fama Dominique Wilkins (1985, 1990), Spud Webb (1986), Dee Brown (1991), Jason Richardson (2002, 2003) y Josh Smith (2005).

Hubo cierta controversia cuando la primera volcada de Stanley, un zurdo después de que movió el balón entre sus piernas en el aire, consiguió solo 44 puntos. Toppin luego anotó un 48 en un revés a dos manos.

En el primer intento de Simons, este alineó la pelota con la altura de la parte superior del cuadrado sobre el aro. Luego mostró su habilidad para saltar agarrando la pelota para el donqueo que obtuvo 46 puntos.

“Solo quería demostrar que podía saltar bastante alto y ser creativo, así que fue divertido”, dijo.

Toppin también mostró creatividad, saltando sobre su padre, Obadiah Toppin, y su compañero de equipo, Julius Randle, en una donqueo que obtuvo 46 puntos.

En la final, Toppin despegó desde cerca de la línea de tiros libres, lo que inspiró comparaciones con la forma ganadora de Wilkins mientras jugaba con los Hawks de Atlanta.