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18 mayo, 2021

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«Yo lo maté, pido perdón», la confesión del socio del empresario mendocino

Diego Barrera, principal acusado, admitió que discutieron y la situación se “le fue de las manos”. Intentó desvincular a su familia, también presa.

Diego Alejandro Barrera y su mujer, Bibiana Sacolle, están presos por el crimen del empresario mendocino Diego Aliaga.

“Yo lo maté, pido perdón a la familia”, dijo Diego Barrera (50), el socio del empresario Diego Aliaga (51), asesinado en julio de este año en el Gran Mendoza.

La confesión del principal implicado fue entendida como una estrategia legal para despegar a su familia. La mujer del socio, dos hijos de ella y un empleado son los otros procesados como partícipes necesarios del crimen, fraguar un secuestro extorsivo y enterrar su cuerpo en un descampado para hacerlo desaparecer.

El fiscal federal Fernando Alcaraz citó a los cinco acusados para notificarlos del cambio de calificación legal a partir de la aparición del cuerpo, lo que conduce a una condena a prisión perpetua en caso de ser encontrados culpables.

Cuando Barrera fue detenido, arrastró a toda su familia: su pareja Bibiana Sacolle (46) y los hijos de ella, Lucas Curi (26) y Gastón Curi (28), y un chofer de su empresa, Washington Yamil Rosales (30), como cómplices.

Diego Alfredo Aliaga , de 51 años, el empresario mendocino asesinado.

Diego Alfredo Aliaga , de 51 años, el empresario mendocino asesinado.

Su socio desapareció el 28 de julio y el 10 de septiembre su cuerpo fue hallado en Costa de Araujo en el municipio del Lavalle, a 55 kilómetros de la ciudad de Mendoza.

Aliaga se dedicaba a la comercialización de inmuebles y préstamos fuera del mercado financiero. Había una sospecha de contrabando.

Dos días después de la desaparición del empresario Aliaga, se produjo un llamado extorsivo al hermano de la víctima, pidiendo un millón de pesos.

El juez Marcelo Garnica dijo que el teléfono desde el que se hizo la llamada extorsiva había sido comprado por uno de los hijos de la mujer de Barrera, que ahora está detenido.

Diego Alejandro Barrera y su mujer, Bibiana Sacolle, detenidos por el crimen del empresario mendocino Diego Aliaga.

Diego Alejandro Barrera y su mujer, Bibiana Sacolle, detenidos por el crimen del empresario mendocino Diego Aliaga.

Un mes después de estos arrestos apareció el quinto sospechoso, Rosales, empleado de la transportista Solcito. La empresa tenía combis para trasladar personas discapacitadas y uno de esos vehículos aparece en la trama del crimen.

La nueva audiencia de notificación de la imputación se realizó por videoconferencia. Barrera confesó haber asesinado a Aliaga. Dijo que no tuvo la intención de matarlo, pero que discutieron y la situación se le fue de las manos.

Como lugar del crimen ubicó un depósito en la localidad de Rodeo de la Cruz, en Guaymallén. Sin embargo, los investigadores creen que el empresario fue atacado en ese sitio y trasladado en una camioneta de su empresa de transporte hasta otro inmueble en calle Jujuy de la ciudad de Mendoza, a unos 20 kilómetros de distancia.

Al confesar el homicidio, Barrera intentó despegar a su mujer y los hijos de ella. También aseguró que no sabía dónde estaba enterrado el cuerpo y le pidió perdón a la familia de su socio por el daño causado.

El rastrillaje donde hallaron el cuerpo del empresario mendocino Diego Aliaga. Foto Los Andes.

El rastrillaje donde hallaron el cuerpo del empresario mendocino Diego Aliaga. Foto Los Andes.

El detenido era socio del empresario y despachante de Aduanas y fue el último que lo vio con vida. Horas después de su desaparición, el hermano de Aliaga recibió un llamado en el cual le exigieron un millón de dólares de rescate, por lo que el hecho comenzó a ser investigado como un secuestro extorsivo.

«Dejá de mover el avispero. Andá buscando un palo verde y ya te vamos a llamar«, le dijeron a su familiar.

Entre las pruebas que complicaron a Barrera y sus familiares se encuentran las grabaciones de algunas cámaras de seguridad en la zona de la vivienda donde se encontraron con Aliaga el 28 de julio por la mañana.

Las imágenes mostraron la llegada de Aliaga al lugar en un BMW y luego a Barrera y los otros dos jóvenes en distintos autos, pero tras ello no se lo vio salir a la víctima.